Los cáncamos reducen los tiempos de manipulación en tareas de izaje y amarres de carga y además incrementan la seguridad en este tipo de tareas.

El cáncamo se une al objeto a elevar, generalmente por una rosca o soldándose.

Existen múltiples tipos de cáncamos, tales como tuerca común, con tuerca y tome, mecánico, giratorio, articulado, etc.

Para evitar que los cáncamos se doblen o tuerzan, las cargas siempre deben aplicarse al plano del ojo y nunca en otra dirección, que permita a la carga voltearse.

Estas son algunas medidas de seguridad y mantenimiento:

· Siempre inspeccionar antes de usar.

· Nunca utilizar cáncamos que muestren signos de desgaste o estén dañados.

· Nunca usar cáncamos si el ojo o la espiga están doblados o elongados (alargados).

· Asegurarse siempre que la espiga y el orificio receptor estén limpios.

· Nunca mecanizar esmerilar, ni cortar el cáncamo.

Si requieres de cáncamos, no dejes de llamarnos, en Tensión de Acero te atenderemos inmediatamente.

Artículo creado con información de Cineticaing.cl y Plástico.com.